Llega el verano y, con él, las altas temperaturas y el agobio que ellas pueden generar. Más aún este año en el que, de acuerdo con el pronóstico de expertos, el calor podría superar máximos históricos. Aunque algunas personas han instalado aire acondicionado en sus viviendas o han adquirido ventiladores, aún son muchas las que no pueden hacerlo bien sea por el coste de los aparatos o por el elevado precio actual de la electricidad.
Sin embargo, hay algunas medidas que se pueden tomar en casa para intentar reducir los efectos del calor y mejorar la sensación en el interior de la vivienda. Son pequeños consejos que, sin duda, serán de gran ayuda en los próximos meses.
- Buscar crear una ventilación cruzada: para poder aprovechar la poca brisa que haya, se debe buscar tener corrientes de aire fresco. Para lograrlo, se debe abrir por completo la ventana de salida del aire y solo un poco la de entrada. Las ventanas deben estar enfrentadas o en diagonal.
- Airear la casa sólo por la noche: dado que en las noches es cuando suelen bajar un poco las temperaturas, se recomienda abrir las ventanas a esa hora. En el día, sin embargo, hay que intentar bajar las persianas y mantener las ventanas cerradas para que el sol no pegue en la casa ni entre el aire caliente. Tan sólo esta medida podría ayudar a reducir la temperatura interior en seis grados centígrados.
- Tener un buen aislamiento térmico: así como en invierno es clave el aislamiento de la vivienda para mantener el calor interior; en verano también lo es para mantener la frescura y evitar que el calor externo ingrese al inmueble.
- Pasar la fregona: más allá de mantener la casa limpia, humedecer el suelo agua fría de vez en cuando puede ayudar a refrescar el ambiente y reducir la sensación de calor.
- Vaporizar agua fría por las estancias: coger un pequeño spray con agua fría y vaporizar algunas de las estancias es otro truco que puede ayudar a superar las horas de más calor.
- Tener plantas que absorban calor: colocar determinadas plantas como el helecho no sólo permitirá embellecer las estancias del hogar, sino que también ayudarán a mejorar la sensación de calor, ya que purifican el aire y dan frescura. Algunos estudios indican que este truco puede ayudar a reducir la temperatura en hasta cuatro grados centígrados.
- Usar los electrodomésticos sólo en la noche: dado que aparatos como la lavadora y el lavavajillas son una importante fuente de calor, es mejor no usarlos en las horas de mayor temperaturas.








