La Ley de Propiedad Horizontal es la norma que regula la manera en la que se distribuyen las propiedades individuales y los espacios comunes en un edificio, desde las viviendas hasta los garajes o locales. Esta norma, además de regular la división de un edificio o inmueble en fincas independientes, también establece la división de las zonas comunes que se gestionan mediante copropiedad de los vecinos.
Cuando se divide una finca o un inmueble a través de la división horizontal, cada una de las propiedades resultantes de la división se inscribe de manera individual en el Registro de la Propiedad para así poder ser comercializada y gestionada de manera independiente.
¿Quién es el encargado de hacer la división horizontal de un inmueble?
En función de si un inmueble ya está en propiedad o si es de nueva construcción, el responsable de realizar el trámite para la división horizontal varía. En el primer caso, son los propietarios de las viviendas y del edificio quienes deben reunirse y acordar cómo realizar la división horizontal, ya sea en el momento que se adquieren las propiedades o más adelante, si se ha producido algún cambio importante que afecta a la división del inmueble.
En el segundo caso, cuando una infraestructura acaba de ser construida y las viviendas no aparecen aún como propiedades individuales en el Registro de la Propiedad sino como un único bloque, es la promotora quien debe encargarse de registrar de manera pública la división de las viviendas para poder venderlas de manera individual.
En cualquiera de los dos casos, es imprescindible registrar cualquier cambio en la división de las propiedades de un inmueble en el Registro de la Propiedad mediante notario, para así establecer de manera clara los límites de cada propiedad y cómo se llevará a cabo la división de los espacios comunes.
¿Qué documentos son necesarios para el proceso?
Una vez que se ha determinado la manera en que se dividirá la propiedad y estos cambios han sido aprobados por los propietarios o por la promotora, será necesario obtener los siguientes documentos para formalizar el proceso:
- Certificado técnico que especifique las dimensiones de cada propiedad para obtener la autorización administrativa en caso de obra nueva o reforma.
- En caso de que la obra todavía no se haya llevado a cabo, será imprescindible adjuntar la licencia de obra con las especificaciones de cada propiedad y las propiedades comunes.
- Un documento que indique la manera en que harán las divisiones de la finca y cómo será el reparto de las zonas comunes entre los propietarios.
- Documento de escritura pública firmada ante notario para dejar reflejadas las fincas resultantes en el Registro de la Propiedad.
Otros aspectos a tener en cuenta
Además de los documentos que hay que cumplimentar para formalizar la división horizontal de un inmueble, es importante tener en cuenta los gastos asociados al proceso.
En caso de que se vaya a hacer alguna obra para dividir un inmueble ya existente o para construir uno nuevo, hay que tener en cuenta todos los gastos asociados a la construcción, como la licencia de obra y el proyecto del arquitecto para la obra.
Como hay que realizar un documento de escritura pública que debe estar firmado ante notario y hay que presentarlo en el Registro de la Propiedad, no hay que olvidar los gastos asociados a este trámite, ya que pueden variar considerablemente según los metros cuadrados de la finca.








