Las hipotecas verdes y como ser más sostenible
El mercado inmobiliario está en auge de nuevo. La concesión de hipotecas aumentó en marzo un 18% con respecto al mismo mes de 2020, hasta los 43.378 préstamos, la mayor cifra desde febrero de 2011. Esta subida se explica en parte por el aumento de las hipotecas verdes, un nuevo producto financiero, que está cogiendo cada vez más impulso.
Esta nueva tipología de hipoteca responde a la creciente conciencia social de trabajar e introducir en el día a día un entorno más sostenible. En este contexto, las hipotecas verdes o eco son aquellas que financian la compra de viviendas con una calificación de eficiencia energética ‘A’ o ‘B’, o la reforma de inmuebles antiguos que mejoren su eficiencia energética en, al menos, un 30%. En defcinitiva, premian en el préstamo hipotecario a las viviendas más sostenibles.
El hecho de sólo financiar este tipo de compras o reformas es su característica principal. No obstante, los bancos que ofrecen este tipo de préstamos lo suelen hacer con unos intereses más bajos que las hipotecas convencionales, según explican desde Grocasa Hipotecas. Además de los tipos de interés más bajos, tienen otros beneficios como en el caso de las reformas, que se pueden deducir en el IRPF hasta el 60%. Otro beneficio con el que cuentan las hipotecas verdes es el de la exención del pago del impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD).
La reforma de 2019 de la Ley Hipotecaria fue la que permitió el desarrollo de todos estos beneficios con los que cuentan estos préstamos. La intención de la reforma fue, precisamente, premiar a las viviendas más comprometidas con el medio ambiente.
Beneficios de las viviendas sostenibles
Estas viviendas sostenibles, además de poder acceder a estas hipotecas, cuentan con otra serie de características favorables para el comprador:
- Aumento del valor de la propiedad. La compra de una vivienda siempre supone una inversión, pero una propiedad eficiente garantiza un valor más elevado.
- Ahorro económico. Una vivienda eficiente consume menos energía que una convencional. Según expertos, un inmueble con un certificado A+ consume un 30% menos de energía que otro carente de certificación, lo que puede traducirse en 4.000€ anuales de ahorro en facturas.
En definitiva, este nuevo producto financiero se está haciendo un importante hueco en el mundo de los préstamos hipotecarios. La sociedad en su conjunto, apoyada en las administraciones, demanda cada vez más servicios sostenibles y comprometidos con el entorno de manera responsable. Las hipotecas verdes o eco son la solución y el “premio” que aportan ya algunos bancos para aquellos compradores que deciden adquirir una vivienda eficiente o reformar una antigua para lograr este objetivo.








