En los últimos meses el mercado inmobiliario español ha comenzado a centrar su atención en la vivienda para el alquiler. Los grandes operadores, multinacionales y fondos han invertido en este tipo de proyectos en los que se construyen edificaciones destinadas exclusivamente al alquiler de viviendas, los conocidos como “Build to Rent”.
Se trata de una tendencia que responde al cambio cultural que se ha registrado en los últimos años en la sociedad española, en la que el concepto de propiedad ha dejado de ser una prioridad; aumentando así la demanda de los inmuebles en alquiler.
El crecimiento de este segmento en España ha sido tal que, de acuerdo con datos de la consultora inmobiliaria CBRE, en el 2021 la construcción de inmuebles “Build to Rent” alcanzó los 1.000 millones de euros en transacciones. Y es que son muchos los atractivos que tienen este tipo de proyectos, aunque también hay algunos obstáculos, especialmente desde el punto de vista fiscal.
Y es que la fiscalidad del “Build to Rent” supone una desventaja para el promotor frente a otro tipo de transacciones debido a la imposibilidad de deducirse el IVA pagado en la compra de los suelos, ya que el alquiler de vivienda es una actividad no sujeta al IVA. Además, un nuevo cambio fiscal introducido en los últimos meses ha supuesto un mayor freno para el segmento.
Cambio de régimen para entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas (EDAV)
Hasta principios de este año, la normativa del Impuesto sobre Sociedades incluyó mediante la Ley 36/2003 un régimen especial para entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas (EDAV) que ofrecía una serie de atractivos fiscales a los grandes tenedores de este tipo de inmuebles para que pudieran ofrecer viviendas en alquiler a precios competitivos.
En primer lugar, la normativa otorgaba a las sociedades que tuvieran ocho o más viviendas de alquiler una bonificación en cuota en el Impuesto sobre Sociedades del 85% para las rentas derivadas del alquiler de viviendas. Además, permitía la aplicación del tipo súper reducido de IVA al 4% en la compra de EDAV.
Sin embargo, este año en la Ley de Presupuestos Generales del Estado se incluyó una modificación del régimen EDAV, que hace que este segmento sea menos atractivo para los inversores, pues rebaja la bonificación en cuota de un 85% a un 40%, lo que representa un incremento de la tributación efectiva de las rentas del alquiler del 3,75% al 15%.
Se trata de cambios que podrían repercutir de forma negativa en los usuarios ya que, un incremento de la fiscalidad se podría traducir en un aumento en los precios de los alquileres y en un freno en la inversión para nuevos proyectos de este tipo.








