Passivhaus, las construcciones que mejoran la eficiencia energética
El mundo de la construcción está innovando constantemente, adaptándose a los cambios que se van produciendo en la sociedad. En este sentido, el sector se está amoldando cada vez más a la cultura sostenible que impera en la actualidad y trata de aplicarla en todo momento. Uno de estos ejemplos son las passivhaus.
Las también conocidas como casas pasivas son aquellas que ahorran energía, manteniendo unas condiciones atmosféricas en su interior que pueden llegar a ahorrar entre un 70% y 90% más de energía que una vivienda normal. Pero no cualquier tipo de casa puede ser una passivhaus, existe un certificado que da fe que la vivienda cumple con todos los requisitos que deben tener este tipo de hogares.
Estas construcciones se caracterizan por el aislamiento térmico en sus paredes exteriores para evitar la pérdida de calor. Asimismo, las ventanas y puertas tienen una mínima transmitancia térmica que se consigue con ventanas de doble o triple vidrio según el clima de la zona en la que estén ubicadas. La ausencia de puentes térmicos es otra de sus características; así se eliminan las pérdidas de energía y se garantiza que no se formen condensaciones ni mohos superficiales.
Otro punto que debe cumplir este tipo de casas es el de la ventilación mecánica con recuperación de calor, con lo que se minimizan las infiltraciones de aire. El estándar Passivhaus certifica una renovación del aire de alrededor de un 30% en interiores, un porcentaje que aumenta en verano. El objetivo de esta función es asegurar la higiene del aire en el interior de la vivienda y la expulsión del interior de CO2 y otros gases nocivos para las personas y el edificio. En esta línea también se caracterizan por la estanqueidad del aire, se busca que no se produzcan corrientes de aire entre ventanas para prevenir problemas de humedad, aumentar la eficiencia energética, mejorar el aislamiento acústico y el confort interior.
¿Qué tipo de construcciones pueden ser passivhaus?
Aunque en un comienzo este tipo de construcciones se han desarrollado para las viviendas unifamiliares, sus características pueden extenderse a múltiples usos como hoteles, oficinas, colegios… De hecho, ya hay en marcha proyectos de passivhaus para rascacielos como en Nueva York y Bilbao con construcciones de 83 y 88 metros respectivamente.
Las passivhaus, por tanto, además de un avance medioambiental suponen también un ahorro económico. Apostar por este tipo de construcciones es el presente y futuro, casas que buscan la sostenibilidad, el desarrollo social y la mejora económica.








