Garantizar la seguridad y la integridad física de los trabajadores es una responsabilidad compartida entre empresas y empleados. En el sector de la construcción, donde los riesgos laborales son especialmente elevados, conocer y aplicar correctamente las medidas de prevención resulta fundamental para reducir accidentes y crear entornos de trabajo más seguros.
Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, en 2025 se registraron 620.386 accidentes laborales en España. El sector de la construcción continúa encabezando los índices de siniestralidad, con una incidencia de 2.547 accidentes con baja por cada 100.000 trabajadores expuestos. Aunque esta cifra supone un descenso respecto al año anterior, sigue reflejando la necesidad de reforzar la formación y la prevención en las obras.
Elementos básicos de seguridad en la construcción
Las actividades desarrolladas en el sector de la construcción implican numerosos riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores. Por ello, es imprescindible adoptar medidas preventivas y contar con elementos de protección adecuados, entre los que destacan:
- Protecciones colectivas e individuales: barandillas, redes de seguridad y equipos de protección individual (EPI), como cascos, calzado de seguridad, guantes o protectores auditivos.
- Correcta ubicación de los elementos de emergencia: conocer la localización de salidas de emergencia, extintores y otros sistemas de actuación rápida.
- Prevención de situaciones de riesgo: utilizar las herramientas adecuadas, respetar los protocolos de seguridad y evitar prácticas peligrosas.
- Iluminación adecuada del entorno de trabajo: especialmente en espacios con poca visibilidad o durante trabajos nocturnos.
Además, es esencial señalizar correctamente huecos, escaleras y plataformas, así como seguir en todo momento las instrucciones de seguridad establecidas para evitar accidentes tanto entre los trabajadores como entre las personas que se encuentren en las inmediaciones de la obra.
Formación y prevención: claves para reducir accidentes
Antes de comenzar cualquier obra, los trabajadores deben recibir formación específica en prevención de riesgos laborales, incluso cuando ya cuenten con experiencia previa en el sector. Esta formación permite garantizar el cumplimiento de la normativa y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles situaciones de peligro.
Entre las principales recomendaciones de prevención para los trabajadores se encuentran:
- Levantar cargas utilizando maquinaria adecuada o aplicando técnicas correctas de esfuerzo físico.
- Mantener una actitud preventiva y prestar atención tanto a la seguridad propia como a la del resto del equipo.
- Comunicar cualquier incidencia, anomalía o situación de riesgo a los responsables de la obra.
- Recibir formación sobre el uso seguro de maquinaria y los protocolos de actuación en caso de emergencia.
Por su parte, las empresas también deben asumir un papel activo en la prevención mediante acciones como:
- Realizar simulacros periódicos de emergencia.
- Mantenerse actualizadas sobre cambios normativos y nuevas medidas de seguridad.
- Contar con personal suficiente y cualificado para el desarrollo de los trabajos.
La prevención de riesgos laborales debe formar parte del día a día de la obra y aplicarse siempre conforme a la normativa vigente.
La normativa básica de seguridad en la construcción
En España, toda obra debe contar con un Estudio de Seguridad y Salud (ESS) o un Estudio Básico de Seguridad y Salud (EBSS), elaborado por un técnico competente, como un arquitecto técnico. Este documento analiza los riesgos específicos de cada proyecto y establece las medidas preventivas necesarias para garantizar la seguridad durante la ejecución de la obra.
Entre las principales normativas que regulan la seguridad en el sector de la construcción destacan:
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, que establece los principios generales de seguridad y salud en el trabajo.
- Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción.
- Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
- Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, sobre coordinación de actividades empresariales en una misma obra.
Conocer y aplicar las regulaciones de seguridad en la construcción no solo permite cumplir con la legislación vigente y evitar sanciones, sino que resulta esencial para proteger la salud y la vida de los trabajadores. La seguridad en una obra debe estar presente desde la planificación inicial hasta la finalización del proyecto.








