Gran parte de los fenómenos que ocurren en nuestro planeta son el resultado de diferentes procesos naturales que tienen lugar durante cientos y hasta miles de años. La formación de las capas de la tierra no es una excepción y, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se necesitan miles de años para formar una capa de tierra cultivable.
Por este motivo, la contaminación del suelo es uno de los mayores riesgos ambientales para la salud en todo el mundo al alterar la biodiversidad de la superficie en muy poco tiempo y afectar su calidad provocando enfermedades e incluso muertes.
Causas y consecuencias del suelo contaminado
El suelo contaminado puede tener causas antropogénicas o puede ser por causas naturales. No obstante, la acción humana es una de las principales razones de esta alteración:
- Actividades como la ganadería y la agricultura intensivas contaminan el suelo con metales pesados y degradan su calidad y sus nutrientes a velocidades mayores de las que se regenera el suelo.
- El crecimiento de la cantidad de residuos generados, junto con una mala gestión de estos suponen un gran porcentaje del total de las causas de la contaminación de suelos.
Las consecuencias de la contaminación del suelo son numerosas y difíciles de revertir:
- Degradación del suelo y pérdida de la biodiversidad presente en la tierra.
- Si la tierra está contaminada, el agua que se filtra a través de ella puede arrastrar sustancias nocivas para la salud y el entorno natural.
- Como la calidad de los suelos disminuye y se limita su capacidad para ser usados en la agricultura o ganadería, la salud de las personas puede verse afectada.
Cómo saber si un suelo está contaminado
Desde el año 2005, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha ido estableciendo diferentes normativas sobre la clasificación de suelos contaminados para prever y evitar riesgos sobre la salud de las personas y del medio ambiente.
Según establece la legislación actual en España, son las Comunidades Autónomas quienes tienen la obligación de controlar qué suelos están contaminados dentro de su territorio para posteriormente realizar un plan nacional de protección de los suelos.
En el caso de que una empresa constructora quiera edificar sobre un suelo contaminado, esto es posible siempre que se cumpla una serie de normas para garantizar la salud de los inquilinos. En primer lugar, hay que dejar reflejado en todos los documentos públicos que ese suelo está contaminado. Además, se pueden aplicar ciertas restricciones a los propietarios como realizar excavaciones en la superficie contaminada.
Cómo evitar la contaminación del suelo
Al hablar del medio ambiente, la prevención es más sencilla y eficaz que la búsqueda de soluciones, ya que cualquiera de las soluciones que se proponga va a requerir una mayor inversión económica y de tiempo. En el caso de la contaminación del suelo, existen diferentes medidas que se pueden tomar para prevenir y minimizar su impacto:
- Reciclar baterías en los puntos de reciclaje habilitados, ya que sus componentes son altamente tóxicos para la tierra y necesitan de un proceso especial para su reciclaje o deshecho.
- Impulsar una agricultura y ganadería sostenible y equilibrada con el medio ambiente, con énfasis en la conservación del suelo y su biodiversidad, para así alargar su vida y regenerar la tierra en vez de degenerarla.
- Establecer medidas de control de vertido de residuos en el agua y el campo para minimizar las posibilidades de contaminación por causas humanas.
- Fomentar la ejecución de planes de descontaminación en suelos contaminados o con riesgo de contaminarse.
En conclusión, es importante no ignorar la gravedad que la contaminación del suelo puede suponer para el medio ambiente y la salud de las personas y animales. Además, es aconsejable establecer un plan de prevención, ya que revertir los efectos de la contaminación es altamente costoso para la economía de los países y para la biodiversidad global.








