Una edificación singular es aquella que, por su tamaño, tipología, uso final, dificultad de construcción, forma de proyección o por su contexto histórico o social es considerada como emblemática. Normalmente, este tipo de estructuras están destinadas a servicios, ocio o conservación del patrimonio histórico de determinada localidad, por lo que su cuidado o rehabilitación son de especial importancia.
En España son muchos los ejemplos de estructuras singulares, con presencia de ellas en las mayorías de las localidades. Barcelona, por ejemplo, es una de esas ciudades donde se pueden encontrar muchos casos de este tipo de edificios, como lo son las obras del arquitecto Antoni Gaudí, que resaltan no solo por su belleza arquitectónica, sino también por su gran valor histórico-patrimonial.
El Liceu de Barcelona
También en la ciudad condal está el caso de la reconstrucción y ampliación del Gran Teatro del Liceu, un proyecto de ámbito cultural que sufría varios problemas de conservación en las fachadas y el cielo raso de la sal agrande, por lo que hace unos años se llevaron a cabo operaciones de restauración que permitieron garantizar la continuidad de este edificio considerado Bien Cultural de Interés Nacional.
CaixaForum Madrid
Este edificio, que albergó la antigua Central Eléctrica del Mediodía, se construyó en el año 1900 en el centro de Madrid y es una de las pocas muestras de arquitectura industrial conservada en el casco histórico de la capital. Hoy en día ocupa la sede cultural de la Fundación La Caixa tras ser sometido a un completo proyecto de remodelación y adaptación.
Durante el proceso de reforma, se restauró artesanalmente la fachada de ladrillo y se añadió acero corten. Además, se eliminó el zócalo de granito que tenía la construcción original, haciendo que la fachada del edificio parezca levitar. Por su parte, el muro que lo separa de la estructura colindante se cubrió con un jardín vertical de 24 metros de altura y 250 especies diferentes. Haciendo de este edificio, una obra realmente singular.
La rehabilitación del Teatro Real, así como del Centro Canalejas de Madrid, el Auditorio de Tenerife, el Museo Guggenheim de Bilbao, así como el Centro Niemeyer de Avilés, son otros ejemplos de este tipo de arquitectura singular en nuestro país que constituye un legado de gran valor histórico para las futuras generaciones.
El Hemisfèric
En Valencia, el conjunto arquitectónico que engloba la Ciudad de las Artes y las Ciencias es considerado también como un edificio singular, en este caso se trató de una regeneración de la zona. El Hemisfèric, inaugurado el 10 de abril de 1998, fue diseñado por Santiago Calatrava, representando un gran ojo humano que está rodeado por agua, en elemento que ensalza su belleza.
Reproducción de edificios
Por su parte, la importancia de este tipo de edificios es tal que, algunos casos, se busca incluso reproducir la estética original. En algunas oportunidades, las estructuras se encuentran en pésimas condiciones y se hace necesario demolerlas. Sin embargo, dado su valor patrimonial e histórico, se realizan trabajos de reconstrucción que buscan la reproducción de sus valores iniciales.








