En las grandes ciudades es cada vez más habitual que antiguos locales comerciales se reconviertan en viviendas. La alta demanda de espacios residenciales en entornos urbanos y el auge del comercio online han derivado en que algunas empresas opten por el comercio en línea y que se modifique el uso de los locales comerciales para vivir.
Si buscas transformar un antiguo local comercial en una vivienda habitable, antes de lanzarte a esta aventura, comienza por revisar las características técnicas del local y asegúrate de que se permite el cambio de uso del espacio.
Requisitos técnicos mínimos para una vivienda
Para modificar el uso de un local comercial a vivienda, el primer paso es identificar si el edificio es principalmente residencial o no. Si no lo es, el uso del local no podrá ser modificado para vivienda a menos que el uso de todo el edificio cambie.
Tampoco se podrá cambiar el uso de un local comercial a vivienda si el Ayuntamiento ha establecido un número máximo de viviendas en una zona y ese número ya se ha alcanzado o si encima del local a modificar hay un local comercial o de otro tipo diferente al residencial.
No obstante, si se cumplen estos requisitos y el espacio cumple con las siguientes características, se podrá iniciar el proceso de cambio de uso del espacio:
- Altura de los techos: en el interior, los techos deben tener una altura mínima de 2,5 metros en las habitaciones y espacios comunes y de al menos 2,2 metros en el baño.
- Tamaño mínimo de los espacios: el local debe tener al menos 40m2 útiles sin contar con balcones o zonas con alturas inferiores a los 2,2 metros. Si hay dormitorio, este debe tener al menos 12m2 y, si hay más de un dormitorio, los siguientes pueden tener una superficie mínima de 7m2. El baño debe tener una superficie mínima de 3m2.
- Ventilación y luz natural: es imprescindible que tenga ventilación directa. Asimismo, al menos un 12% de la superficie de los espacios debe contar con entradas de luz natural.
- Altura del suelo del local: no puede ser un sótano o semisótano, el suelo del local no puede estar por debajo del terreno de la calle.
Además de estos requisitos mínimos, es importante observar si el local cumple requisitos especiales como zona histórica o protegida que impidan el cambio de uso. También conviene verificar en el Ayuntamiento como último paso, que el cambio de uso es posible.
Pese a que el proceso puede parecer tedioso y complejo, los beneficios que se obtienen de realizar el cambio son numerosos tanto a nivel económico por la mayor rentabilidad que se obtiene de una vivienda respecto a un local comercial, como por la oportunidad que supone de dar un nuevo uso a un espacio en desuso.








